VIRUS FITOPATOGENOS
Los virus no tienen órganos reproductivos, sino que utilizan a las plantas que infectan para replicarse. Los virus tienen una estructura sencilla compuesta únicamente de ácido nucléico (ADN o ARN) y una capa proteica, y son tan pequeños que no pueden ser vistos utilizando microscopios convencionales. Las características más importantes de los virus son las siguientes:
Los virus son tan pequeños que se necesitan técnicas
especiales para su detección. Para el diagnóstico de los virus se necesitan
métodos de análisis de laboratorio de mayor sensibilidad (análisis ELISA, PCR y
de inoculación de plantas sensibles a determinados virus) que los utilizados
con otros fitopatógenos como bacterias y hongos.
Los virus pueden ser de transmisión mecánica o necesitar
vectores para su diseminación y transmisión.
Los virus no pueden moverse y/o penetrar tejido de una
planta por sí solos, por lo que necesitan de un vector que los transporte o
disemine. Los insectos son los vectores de virus más importantes y, entre
ellos, los áfidos son responsables de la transmisión de alrededor del 60% de
todos los virus de plantas transmitidos por insectos.
Los animales y el hombre transmiten virus mecánicamente (por
contacto y uso de herramientas). El material vegetativo obtenido de plantas
enfermas (esquejes, injertos, cormos, rizomas) y utilizados para reproducción
de plantas es un medio muy común y efectivo para la transmisión de virus.
Los virus son parásitos obligados. Para multiplicarse
o sobrevivir necesitan de un hospedero vivo. Los virus que necesitan de un
vector sobreviven únicamente en plantas infectadas o en sus respectivos
vectores mientras éstos vivan o permanezcan infectados (mosca blanca o trips),
pero no pueden sobrevivir en material vegetal muerto. Esto implica que la
eliminación de plantas con virus de transmisión por vector dentro de una
plantación no necesita de arreglos especiales como el uso de desinfectantes, la
quema o entierro de plantas viróticas.
En contraste, los virus de transmisión mecánica son muy estables y pueden sobrevivir, aunque sin reproducirse, fuera de un ser vivo, como en el suelo, en material vegetal en descomposición, herramientas, cigarrillos, cabuya y estacas durante mucho tiempo. Por ello, debe disponerse de las plantas viróticas apropiadamente y desinfectar a los operarios que trabajan en la plantación. Los virus de transmisión mecánica (Tobamovirus} son específicos de las solanáceas (tomate, chile, papa, tabaco, berenjena).
ACTIVIDAD 1: JUEGO👈👀
Los síntomas causados por virus son de tipo sistémico.
Es decir, se presentan en todos los brotes, en contraste con la mayoría de
síntomas causados por otros fitopatógenos que suelen ser localizados. El ácaro
blanco causa síntomas muy parecidos a aquellos causados por virus en chile y en
otras solanáceas, pero su daño raras veces afecta todos los brotes.
Adicionalmente, una vez controlado el ácaro, el crecimiento de los brotes
vuelve a ser normal, no así en la virosis.
Los virus causan enfermedades que no pueden curarse y
causan pérdida en rendimiento. A diferencia de la mayoría de las
enfermedades causadas por otros fitopatógenos, toxicidad por químicos, daños de
ácaros, nematodos, insectos y deficiencias nutricionales, las plantas
infectadas por virus tienen reducciones en rendimiento y síntomas que no pueden
revertirse (no pueden curarse). Al no tener alternativas curativas para el
control de virus, es necesario manejar los virus de manera preventiva. Las
reducciones en rendimiento pueden ser muy severas si la infección ocurre a
temprana edad de la planta (antes de fructificación).
Los virus son específicos. Suelen atacar plantas con
características similares: hojas anchas anuales o herbáceas, hojas angostas o
zacates, plantas perennes, pero rara vez un virus es capaz de atacar más de un
grupo de plantas. Para utilidad práctica, esto implica que los virus que atacan
cultivos de importancia económica, como tomate, chile, melón, sandía, pueden
ocurrir en plantas solanáceas o cucurbitáceas, en otras herbáceas cultivadas o
no, de otras familias, pero no en maíz, sorgo, zacates o árboles de los
alrededores. Esta característica permite prevenir posibles fuentes de virus
antes de la siembra, identificar el posible origen de las enfermedades virales en
la vecindad del cultivo e inclusive planificar medidas de manejo de virosis,
como el uso de barreras de sorgo, maíz o zacates en perímetros de cultivos.
Síntomas mostrados por las plantas con virosis:
1. Cambios permanentes y sistémicos (se presentan en todo
nuevo crecimiento) en la coloración del follaje (mosaicos verdes o amarillos,
venas oscuras o aclaradas).
2. Ocurrencia de malformaciones.
3. Subdesarrollo u otra inhibición del crecimiento.
ACTIVIDAD 2: LECCIÓN👈👀
ACTIVIDAD 3: PASAR AL CUADERNO, UTILICE IMÁGENES 👈👀
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